La Agenda 2030 de las Naciones Unidas se fundamenta en un conjunto de 17 objetivos globales,denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Uno de estos objetivos, el número seis, promueve el acceso equitativo y universal a los servicios de agua, saneamiento e higiene.
En este contexto, y desde la publicación de la Agenda 2030, los países de la región de América Latina y el Caribe han elaborado e implementado un conjunto importante de políticas públicas para asegurar el cumplimiento de las metas 6.1 y 6.2 del ODS 6. Este estudio define como política pública: las acciones de gobierno que buscan dar respuestas a las demandas diversas de la sociedad y aliviar los problemas nacionales, e integran por lo tanto las actividades, medidas regulatorias, normativas, y prioridades de gasto promulgadas por una administración pública con relación a un sector determinado. En base a esta definición se han documentado leyes, regulaciones, programas, estrategias, sistemas de información, mecanismos de financiación entre otros instrumentos de política pública que promueven directa o indirectamente el acceso al agua potable, al saneamiento básico y a la higiene. Si bien el foco principal del estudio son las iniciativas de políticas públicas, también se recopilan y analizan las iniciativas, acciones y buenas prácticas que han adoptado actores no gubernamentales –activos y con capacidad de influir en el sector– en sus esfuerzos por mejorar la prestación de estos servicios básicos en el nuevo marco de la Agenda 2030.
En términos de metodología, se parte de la definición de un marco conceptual que permite identificar y clasificar las buenas prácticas en el sector del agua, el saneamiento y la higiene. Este marco conceptual se fundamenta en las funciones de gobernanza propuestas por UNICEF y SIWI (Jiménez, Le Deunff, Avello y Scharp, 2016), integrando a su vez la escala administrativa (nacional o subnacional) y el sector (agua; saneamiento; o agua, saneamiento e higiene). El alcance del estudio es el acceso a los servicios WASH en el ámbito del hogar, sin considerar el acceso a servicios WASH en escuelas, centros de salud u otros espacios fuera del hogar. Sobre la base de este marco, el análisis cuantifica el número de iniciativas por función de gobernanza, identifica tendencias y desafíos comunes, y examina las brechas más significativas que pueden estar condicionando un correcto desempeño del sector, dificultando el logro del ODS 6. Se propone un enfoque dual: por un lado, se analizan las iniciativas de alcance regional o multipaís y, por otro, se analizan las iniciativas nacionales de diez países: Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú y Surinam.
A esta escala, el estudio describe brevemente las iniciativas y buenas prácticas más destacadas. La metodología empleada presenta, sin embargo, ciertas limitaciones, sobre todo en la identificación de políticas públicas, basada en internet y en entrevistas con funcionarios de UNICEF. No se puede descartar que, en algunos casos, existan políticas públicas que no hayan sido debidamente documentadas por falta de información.
El análisis realizado muestra que, en todos los países de la región, los gobiernos han reaccionado con ciertas medidas de política pública específicas para asegurar una correcta prestación de los servicios de agua, saneamiento e higiene, y promover el cumplimiento de las metas 6.1 y 6.2 del ODS 6. Sin embargo, se identifican más instrumentos de política pública que fortalecen algunas funciones de gobernanza mientras otras funciones están más relegadas, además existen diferencias en la cantidad de instrumentos por país, siendo unos países más activos que otros en alcanzar las metas 6.1 y 6.2. Por ejemplo, el estudio identifica 5que la integración del ODS 6 está relativamente bien articulada en los instrumentos de planificación y estrategia, así como en su posterior seguimiento y evaluación. La parte operativa para la implementación de estos planes y estrategias tiene brechas en aspectos tales como la coordinación, la regulación, las modalidades para la prestación de los servicios, y el fortalecimiento de capacidades. Se observa también que el número de iniciativas en la componente “agua” es significativamente mayor que las que se centran en “saneamiento”, a pesar de que la brecha de acceso a los servicios es mucho mayor en saneamiento. El estudio ha identificado un número muy reducido de políticas públicas dedicadas a la protección de grupos vulnerables o con un enfoque específico en el área rural, limitando el cierre de brechas existentes en elacceso a servicios básicos por parte de los colectivos más necesitados o en los contextos más desfavorecidos.
Sobre la base del análisis realizado y las tendencias y brechas identificadas, el estudio concluye con un conjunto de lecciones aprendidas y una serie de recomendaciones que contribuirán a garantizar el accesouniversal y equitativo al agua potable y a servicios de saneamiento e higiene adecuados para todos para 2030.
Stockholm and New York: UNICEF , 2022. , p. 120